miércoles, 29 de abril de 2009

ciento treinta y nueve

Desperté en la luna, rodeado de los versos que salpicaron la mar en mi naufragio…

Desconcertado, aturdido, sin saber el cómo ni el porqué… tan solo aire… todo envuelto en una neblina púrpura que se hace densa en los pulmones… que pesa y aflige los corazones de los condenados que soñaron que soñaban amar…

No se dieron cuenta que todo era un cuento que los viejos contaban a los niños incrédulos de culo inquieto que molestaban sus conciencias al resucitar aquel olor a inocencia e imaginación desbocada… aquella fragancia que reposaba en las baldas de sus conciencia, bajo un montón de sueños marchitos…

Todo era uno, y uno era nada… Yo, en medio del cielo, buscando entre las estrellas un camino que seguir… una senda que me llevara junto sus ojos que son de aguamarina y azabache… unos ojos que tan solo soñé…

Pero para llegar a ellos necesitaba una nave, la mía hundióse al chocar contra la cruda realidad del frio invernal de los días de rutina… El mecánico transcurrir del día a día… que mata cualquier esperanza que el corazón albergue en sus ventrículos…

Mortecina sensación que se apodera de un cuerpo que es un esperpento de lo que será mi alma… cuando se encienda con los primeros rayos del lucero del alba, cuando vuele con la mariposa que escondo en mi zapato hasta aquella estrella que tiene forma de manzana y huele a rosas violetas de las que se sumergen en las noches de verano como nenúfares ingrávidos en la brevedad de un ínfimo grano de arena verde con sabor a plátano…

El absurdo tenía el mayor de los sentidos, y mis versos, incluso sonaban bien a la luz de sus canciones… su canto de sirena me acompañaba… se quedaba en mis labios dos semanas… después tenía que volver…

Y la alondra que reposa en mi pecho, junto a un reloj que siempre dará las siete... cuando todo parezca perdido, siempre habrá algo… aunque sea un vano recuerdo de azafrán y merengue… de zapatos de domingo y siemprevivas, dientes de león y capuccinos…

Y cuando el alma vuele, que lo hará… lo hará despacio… como un rayo que cruza una cortina de agua dulce, por la que ha de pasar para purificar el resto de su existencia.

Cuando la atraviese, se convertirá en una cometa con cola de versos y una fina tela de sueños que sueñan cumplirse…

… en las entretelas del alma esperan…

…ciento treinta y nueve sueños que cumplirse quieren…

1 comentario:

  1. la 1º en comentar ^^
    bueno q te voy a decir...
    t a kedado precioso y no es x kedar bn e? xD
    me encanta cm escribes...muestras sentimiento se nota q le pones ganas y sentido a todo lo q escribes...ya algun dia veras algo escrito x mi =P
    espero pronto escribas mas y q lo cuelgues ^^
    sigue escribiendo asi y puede q me conkistes jajajaaj

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